Ubicada en la zona oeste de la Bahía de Acapulco, y rodeada de exuberante vegetación, esta área llena de nostalgia es un auténtico clásico, por el auge que tuvo en la época dorada del cine mexicano y hollywoodense. Hoy los visitantes tienen el privilegio de hospedarse en lugares en los que la élite de Hollywood acostumbraba vacacionar hace casi medio siglo. El Acapulco Náutico, como también se le conoce, un ambiente tranquilo, carismático y lleno de encanto. Una de las actividades tradicionales es pasearse por las típicas Calandrias: carruajes decorados con luces y globos coloridos, estas recorren la Costera Miguel Alemán.

Entre los atractivos que se encuentran en esta zona se distinguen Playa Hornos, El Parque Papagayo, Playa Tamarindos, Playa Hornitos, la Casa de Diego Rivera, El Museo Fuerte de San Diego, El Zócalo y la hermosa Catedral de nuestra Señora de la Soledad de estilo bizantino.

En La Quebrada, lugar famoso y representativo de Acapulco, donde pueden apreciarse a los clavadistas lanzarse a las olas desde una altura de 136 pies. También se encuentran las populares playas de Caleta y Caletilla, desde donde pueden abordarse las lanchas de fondo de cristal que ofrecen agradables paseos para admirar la flora y fauna marina. Cerca de la Isla de la Roqueta, se puede apreciar  a 10 metros de profundidad, La Reina de los Mares, escultura de bronce, obra de Armando Quezada y Héctor Mestre.

Estas lanchas cruzan por el Canal de Boca Chica hasta la Isla de La Roqueta, uno de los principales atractivos de la zona tradicional, ideal para practicar deportes acuáticos como el snorquel o buceo.

Tampoco podemos olvidar el Club de Yates que se ubica también en esta área, un club privado que alberga alrededor de 400 embarcaciones. Mientras que el Paseo del Pescador y el Muelle, mejor conocido como Malecón, ofrece los clásis recorridos en los yates de recreo, donde se disfrutan las hermosas panorámicas de la bahía y un gran ambiente de fiesta